La inhibición del VEGF como una terapia antineoplásica racional
Teniendo en cuenta las características del VEGF descritas más arriba, queda claro que la inhibición del VEGF representa un nuevo enfoque para la terapia antineoplásica con la posibilidad de:
- Producir la regresión de los vasos sanguíneos inmaduros característicos de los tumores.
- Reducir la permeabilidad vascular y disminuir así la presión intratumoral.
- Disminuir la probabilidad de metástasis tumorales
No se espera que estos efectos de la inhibición del VEGF sobre el sistema vascular del tumor afecten a los vasos normales, que son maduros y, por lo tanto, no dependen del VEGF para su supervivencia. Además, estas actividades también complementarían a las modalidades terapéuticas actuales, en particular a la quimioterapia y a los agentes biológicos dirigidos al tumor, mejorando el acceso de la terapia a las células tumorales al inducir la regresión del sistema vascular anómalo del tumor y reducir la presión intratumoral. Estas observaciones indican que la inhibición del VEGF podría ser un enfoque terapéutico racional para una amplia diversidad de tipos tumorales. Uno de los enfoques más prometedores para la inhibición del VEGF es la producción de anticuerpos monoclonales humanizados anti-VEGF. Uno de estos, el bevacizumab, ha proporcionado recientemente los primeros indicios claros del beneficio clínico de la terapia anti-VEGF.
